Toman narcos pozos de PEMEX en Tamaulipas.

Posted on 15 junio, 2010

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Publicado en TabascoHoy.com el 10 de junio y la nota dice así:

De acuerdo a la Constitución, el petróleo es de los mexicanos, pero la realidad es que, desde hace semanas, está quedando en manos del crimen organizado.

Desde el 23 de mayo, uno de los pozos de la Cuenca de Burgos, el Gigante Uno, en Nueva Ciudad Guerrero, Tamaulipas, se encuentra bajo control de un comando armado.

Aunque en Pemex se negaron a dar información, se sabe que los pozos de esa región y las estaciones de recolección son los más productivos de la zona.

En esas instalaciones se genera gas líquido no asociado que, desde hace años, el crimen organizado roba y revende a empresas gasolineras del área.

Los delincuentes se apoderaron del Gigante Uno –ubicado por la carretera Ribereña, en los límites de Nueva Ciudad Guerrero y Nuevo Laredo– luego de que cinco empleados de Pemex fueron secuestrados, denunciaron familiares de las víctimas.
Ni el Ejército ha podido entrar, señalaron.

Incluso, aseguran que directivos y jefes de personal se resistían a creerle a sus trabajadores que no podían laborar en el pozo, por lo que fueron en un helicóptero militar, pero no pudieron descender a las instalaciones porque estaban tomadas.

Sobre los secuestrados, sus familiares señalaron que aún no han sido liberados porque Pemex se ha negado ha pagar a los captores.

“A las familias no les han pedido rescate, pero aquí se sabe que a la empresa (Pemex) sí. Les pidieron una cuota para dejarlos trabajar…, pero la empresa no quiso negociar”, explicó uno de los informantes.

Los petroleros plagiados, son sindicalizados de planta al servicio de Pemex-Reynosa y se llaman Saúl García, Anselmo Teodosio Sánchez, Christopher Adán Cadena, Mario Zúñiga y Martín Franco.

Temor de empleados

Los trabajadores amigos de los secuestrados señalaron que no es la primer a vez que son amagados y amedrentados por comandos armados civiles.

“Es más a ese brigada del pozo Gigante ya los habían parado una vez, los tiraron al suelo pecho a tierra y los estuvieron interrogando, pero los dejaron ir, ellos avisaron, pero los jefes no les creyeron, los volvieron a mandar, les decían: lo que pasa es que ustedes no quieren trabajar, casi a fuerza se fueron, y ahora allí está, no aparecen, y sus familias qué”, cuestionó un trabajador que pidió el anonimato.

La incertidumbre y el temor entre la base laboral de trabajadores petroleros  y empresas subcontratadas, se agravó con el secuestro de los cinco trabajadores petroleros.

“Ahora ya nadie quiere ir a trabajar por allá”, comentó un empleado petrolero, “hasta las compañías que dan servicio  están batallando, nadie va a ir  hasta que no se arregle esto”.
Los trabajadores petroleros allegados a las familias aseguran que las personas que tiene el pozo-estación tomado ha pedido una cuota a Pemex para dejarlos trabajar.

“A las familias no les han pedido rescate, pero aquí se sabe que a la empresa (Pemex) si,  les pidieron una cuota para dejarlos trabajar, y también los soltaban a ellos, pero la empresa no quiso negociar”, señala la fuente.

La negativa de la empresa a negociar con los hombres armados trascendió entre los trabajadores sindicalizados y es otro factor que los motiva a negarse a ir a los pozos de perforación y en producción que están en la ribereña o municipios de Díaz Ordaz, Camargo, Miguel Alemán, Mier, Guerrero y algunos que colindan con municipios de Nuevo León.

Sufren petroleros plagios y asesinatos

La delincuencia organizada no sólo ha afectado la producción de gas de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la Cuenca de Burgos, sino que ya hace estragos en otras zonas del País, donde trabajadores han sido privados de su libertad y otros asesinados.

Desde hace dos semanas cinco trabajadores de Pemex Exploración y Producción (PEP) quienes trabajaban en la Cuenca de Burgos están desaparecidos.

Otros dos ingenieros que trabajaban en actividades de perforación para el activo Aceite Terciario del Golfo (Chicontepec), fueron asesinados en Poza Rica, al ser atacados por un comando armado quien les disparó mientras salían de una plaza comercial.

Se trataba de ingenieros principiantes que acababan de ingresar a PEP y que trabajaban como perforadores en el proyecto Chicontepec.

Además, la empresa argentina Tecpetrol que tiene un contrato de servicios en Burgos también tiene a dos trabajadores secuestrados desde hace ya un mes.

Pemex se coordina con las policías locales y federales, así como con el Ejército para el resguardo de la zona, pero el apoyo es insuficiente, ya que la zona tiene una extensión de 50 mil kilómetros cuadrados que abarca cerca de la mitad de Tamaulipas, parte de Nuevo León y de Coahuila.

Semanas antes del secuestro de los  trabajadores de Pemex en la Cuenca de Burgos, aparecieron mantas de la banda de Los Zetas pidiendo a los habitantes de la zona que se reclutaran voluntariamente como guías de terreno, pero no hubo interés y comenzaron los secuestros, informaron fuentes de la empresa.

En Tabasco, los secuestros a funcionarios de Pemex y empresarios del ramo petrolero es un problema que preocupa al Gobernador Andrés Granier, pues de al menos siete casos que han tenido conocimiento las autoridades, sólo uno de ellos ha sido denunciado ante la Procuraduría General de Justicia.

“Es un tema muy delicado, pero lo que sí puedo decir es que los dos últimos casos se han rescatado, uno es el de un funcionario, y el otro, de uno que no trabajaba en la paraestatal, sólo hay una denuncia”, comentó el Mandatario.

Y es que en la mayoría de los casos, tanto de la paraestatal como de trabajadores de empresas contratistas, los familiares han optado por negociar directamente con las bandas de secuestradores y pagar sumas millonarias, que van de tres a cinco millones de pesos.

Sinceramente, en México… ¿qué no se puede tomar? ¿robar? ¿corromper y desprestigiar?

¿Ya abremos tocado fondo? No lo creo.

Aún hay muchos que quieren conocer que hay hasta abajo.

Estas son las fotos de los trabajadores de PEMEX secuestrados:

Sus familias necesitan verlos de nuevo.

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