Wikileaks y los cables diplomáticos, otro 11 de septiembre para Estados Unidos.

Posted on 6 diciembre, 2010

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Wikileaks es lo de hoy, lo de ahora y lo que sigue.

La información va saliendo a la luz poco a poco, todos los días en 5 de los principales periódicos del mundo, desde el lunes pasado… más bien, desde el domingo.

The Guardian en Gran Bretaña, Der Spiegel en Alemania, Le Monde en Francia, El País en España, The New York Times en Estados Unidos (entrar a estas páginas te llevará a ver exactamente la información relacionada a Wikileaks). Twitter tiene cientos de twitts al respecto por minuto y dicen que lo están vetando. Facebook cuenta casi 900,000 personas que siguen y se relacionan a este tema.

Estados Unidos ha condenado públicamente y a nivel mundial la salida de esta información, y es tan en serio que a su creador Julian Assagne lo quieren entrerrejas y existe una orden de aprehensión en su contra. Sarah Palin, Joe Liebermann y otros políticos de los Estados Unidos dicen que lo menos que merece es la pena de muerte, que es un terrorista. Que atenta contra la seguridad mundial.

Tan grande es la historia que Amazon, PayPal y otras compañías terminaron su contrato con Wikileaks por presión de los políticos y de los intereses económicos.

Wikileaks dice mucho… sobre fraudes, corrupción, abuso del poder, chantajes, amenazas, guerras… desde el documento donde Hillary Clinton pide a diplomáticos estadounidenses que coleccionen información biométrica, horario diario, números frecuentes de viajero, ADN, etc. de varios diplomáticos de las Naciones Unidas hasta la desconfianza que tiene Estados Unidos sobre el gobierno mexicano sobre la guerra contra el narcotráfico. ¿La causa de la desconfianza?

La misma de siempre…

Corrupción.

De esto se habla alrededor del globo…

Pero… ¿qué se dice en nuestro querido México? ¿Cuál es la calidad de su periodismo?

Vea usted la información de hoy que muestra Milenio sobre el resonado tema… a nivel mundial, de Wikileaks:

Y abordando un poco más el tema, esto es lo que menciona Milenio en una de sus concienzudas noticias:

La frase superior sobre la competición entre las instituciones de seguridad es todo el texto.

TODO.

Y como son muy buena onda, ponen el cable completo… en inglés! Por si le quedó duda a la sociedad mexicana, aquí está su cable, sirvánse leerlo, si es que le entienden.

Y si no, también.

Mire usted:

Milenio, ya ni la ch… chamaqueas.

¿y esto cómo se traga? se preguntará cualquier ciudadano mexicano.

No, no se traga, dice Milenio… ni se entiende. Por eso está en inglés… para que nadie entienda qué diablos dice el bendito cable de Wikileaks…

Pero eso no es todo, el director de Milenio Carlos Marín titula su editorial de la siguiente manera:

Reportes Gringos y Reacciones de Risa

De los reportes acerca de México, elaborados por diplomáticos estadunidenses y conocidos gracias al sitio WikiLeaks, resalta la mezcla de perversidad y pendejez de sus autores.

Vistos con un mínimo esfuerzo de imparcialidad, se antoja imposible tomarlos en serio, sobre todo cuando se refieren a deficiencias en los servicios de inteligencia y el comportamiento de las fuerzas federales implicadas en el combate a la narcoviolencia.

Si se tratara de señalamientos de carácter técnico y científico en asuntos precisos, como por ejemplo la seguridad en los aeropuertos o la elaboración de vacunas y medicinas (entre las muchas materias de las que Estados Unidos puede ufanarse de ser puntero mundial), tanto los responsables de las instituciones aludidas como, sobre todo, la sociedad mexicana, tendrían motivos de sobra para preocuparse, pero desde luego no cuando se refieren a temas en los que los gobernantes de ese país han venido demostrando una rotunda incapacidad.

La descalificación al Centro de Investigación y Seguridad Nacional es un botón de muestra: según el cable número 12958, “carece de capacidad para liderar las operaciones de inteligencia” y deja que la Secretaría federal de Seguridad Pública “se apodere de esas funciones”.

Otro es el que se refiere a la Secretaría de la Defensa Nacional, dizque porque “opera virtualmente a ciegas”.

Supónganse ciertas ambas generalizaciones. De no ser por ingenuidad o mala leche, ¿a quién le puede inquietar o sorprender si a las agencias de espionaje y al ejército de la mayor potencia militar de la Tierra se les puede achacar lo mismo, y con peores consecuencias para toda la humanidad?

Basta recordar la criminal cachaza con que el gobierno de George W. Bush arguyó “informes de inteligencia” que afirmaban la existencia de armas de destrucción masiva en Irak para emprender en 2003 una guerra unilateral (contra la opinión, vale recordar, de los inspectores de la ONU), que mantiene atascado a su país en un Vietnam de arena, para desconfiar de los reportes de sus agentes en México.

¿Qué tanto crédito pueden tener los reportes difundidos por WikiLeaks, cuando hasta el gilipollas ex presidente del gobierno español, José María Aznar, fue ¡menos torpe! que el gobierno estadunidense, al admitir (hasta 2008): “Tengo el problema de no haber sido tan listo de haberlo sabido antes?”.

Lo bueno del pesadillesco sitio (fundado en diciembre de 2006 por el australiano Julian Assange y cuyo activismo con documentos filtrados empezó en julio de 2007), es que los regímenes totalitarios, las empresas trasnacionales y las iglesias del mundo han quedado expuestas a que se conozcan sus chismes internos, y provoque reacciones de los “afectados” tan ridículas como la del canciller de Venezuela (Nicolás Maduro), quien afirma que con el balconeo de opiniones contrarias al bribón Hugo Chávez se confirma el complot para sabotear la “revolución bolivariana”.

Y lo carcajeante, sin duda, es que alguien tome en serio esos reportes.

cmarin@milenio.com

Al Carlos Marín alguien debería de hacerle el grandísimo favor de explicarle que a nivel mundial este evento al que el califica de risa es la nota diaria en la mayoría de los periódicos en todo el mundo y en internet… aunque intenten censurarlo (sírvase usted leer los titulares y el números de páginas que se concentran en hablar sobre Wikileaks). ¡Hasta los buscadores comienzan a censurar a Wikileaks!

Lo que es de risa, es el periodismo de Carlos Marín, que ha falta de objetividad, acusa todo aquello que incomoda al monopolio de los medios y a su coludido gobierno como irrelevante.

Se equivoca.

Esto es lo que abarca el País sobre el tema solo para el 5 de diciembre:

Esto solamente es la información de un día. Documentos así salen todos los días.

¿Quiere ver usted el mapa del mundo donde se ubican los cables analizados por el País? Mire usted esta maravilla de los reportes gringos y las reacciones de risa que tienen en el resto del mundo:

Creemos que otros periodistas, y mucho más reconocidos que Carlos Marín toman en serio estos documentos, y no como algo “de risa”.

¿Ve usted la diferencia?

Nosotros también.

“Que no te haga bobo Jacobo”, que México ya no está para esas babosadas de periodismo… que por eso la gente busca la realidad en internet.

¿O no, querido lector?

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