Cherán, Michoacán se amuralla por la violencia.

Posted on 18 mayo, 2011

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Desde el pasado 15 de abril la comunidad indígena de Cherán, Michoacán, mantiene cerrados todos los accesos carreteros y la gente duerme en las calles para resguardar sus casas y sus calles de la delincuencia organizada.

A las 5 de la mañana de ese día transitaban por las calles de la comunidad varias camionetas con una carga de troncos talados de forma ilegal. Al percatarse de esto, los comuneros alertaron a la población, por lo que las camionetas y sus ocupantes fueron detenidos y resguardados en la iglesia, para posteriormente ser entregados al Ministerio Público federal.

Dos horas después llegaron a la comunidad una patrulla municipal y dos camionetas con 14 hombres con armas de alto poder. Estas personas comenzaron a disparar contra la gente; la mayoría logro escapar, pero resultó grave Eugenio Sánchez Tiandón.

El miércoles 27 de abril, a pesar de mantener los caminos bloqueados, el grupo de talamontes realizó disparos contra los comuneros. Resultaron heridos dos adultos y asesinados Armando Hernández Estrada y Pedro Juárez Urbina, hermano del ex presidente municipal asesinado en 2008 por defender los bosques de la zona.

De 2008 a la fecha han sido asesinados nueve habitantes de Cherán y cinco comuneros se encuentran desaparecidos.

Los habitantes de ese poblado michoacano señalaron que estas acciones son en represalia por haber defendido los bosques y los recursos naturales.

Campesinos de Cherán denuncian con el rostro cubierto. Foto tomada de Milenio.

Publicado en Milenio el 3 de mayo del 2011. La misma nota se encuentra en SIPSE.com.

Eso no es todo, es entonces cuando comienza la vigilancia civil. Publicado el 14 de mayo del 2011 por El Universal:

La noche cae en Cherán y junto con ella, la incertidumbre se apodera en sus pobladores. Apenas dan las ocho de la noche, las 40 fogatas que se prenden a manera de vigía “calientan” cada esquina de los cuatro barrios que conforman la comunidad purépecha.

Las señoras preparan la cena y los hombres se distribuyen las tareas de patrullar y recolectar la leña que alimentará cada fogata. Los niños, los únicos en la comunidad que no están obligados a participar en las tareas de resguardo, andan en bicicleta o apoyan por gusto a sus padres.

Todos los habitantes cumplen con la tarea de autoprotección. Aquel que no quiera colaborar sabe que recibirá el menosprecio de sus vecinos, pero sobre todo, que no habrá quien reclame por su seguridad en caso de que sean agredidos por los talamontes de Santa Cruz Tanaco y Capacuáro, en recriminación por las acciones emprendidas en su contra.

El Ejército aún no ha arribado conforme lo anunciado por instancias del gobierno. La vigilancia se limita a tres módulos donde está un par de patrullas, una de la policía federal y otra ministerial del estado, ubicadas a tres kilómetros del acceso a Cherán.

“Imagínese si los talamontes nos quieren sorprender y nos caen en la madrugada. No podemos estar dormidos, debemos estar vigilantes”, señala Juan Santiago, joven que le toca turno para cuidar una de las entradas.

Las barricadas en los tres accesos a la comunidad continúan desde hace casi tres semanas. “No las quitaremos hasta no sentir que estamos totalmente protegidos por las autoridades, por el Ejército”, apunta el profesor Luis, vocero, encargado de la atención a los medios de comunicación.

La vigilancia se ha estrechado, y la circulación por el poblado se ha restringido en la noche y madrugada; sólo se permite entrar de seis de la mañana a seis de la tarde, previa revisión. La presencia del Ejército es la luz de esperanza entre los cheranenses.

“Es hora de que las autoridades muestren si están con nosotros o con los otros. Dígales que el gobernador Leonel Godoy no se ha parado desde que llegó a gobernar y mucho menos su secretario (de Gobierno, Fidel Calderón). Nomás nos ven la cara, ¿acaso quieren que nos matemos entre nosotros?”, exclama Rosa, joven vendedora de verduras en la plaza principal.

En la última asamblea comunal de representantes de los cuatro barrios de Cherán, celebrada ayer (todos los días celebran una) acordaron racionar al máximo los alimentos, pues las reservas comunitarias comienzan a faltar.

“Esperamos que las autoridades ya nos pongan atención”, dice don Fernando, uno de los ancianos más consultados en el pueblo.

Al caer la noche en Cherán, la población vigila. Foto tomada de El Universal.

 Mientras tanto, el Cambio de Michoacán publica ese mismo 14 de mayo del 2011 que los habitantes de Cherán están recibiendo amenazas por teléfono:

Esta mañana algunos habitantes de la comunidad de Cherán, estuvieron recibiendo llamadas por parte supuestamente del crimen organizado, quienes piden que colaboren con ellos y que si no quieren los van levantar.

Existe el temor por parte de los comuneros de que esta amenaza se cumpla y temen al recibir este tipo de llamadas.

Cabe mencionar que esto no había sucedido, antes, ni siquiera en lo que lleva todo el movimiento, sino hasta este día.

Cabe recordar que el miércoles pasado comenzaron a llegar Policías Federales, lo que provocó que la delincuencia organizada se manifestara bloqueando carreteras, lo que afectó a miles de habitantes de la región y a usuarios del camino ajenos a estos conflictos.

Fue entonces que la comunidad de Capacuaro se deslindó de tales ilícitos, ya que a los llamados talamontes en la actualidad se han aliado con la delincuencia organizada, hecho que públicamente han reconocido las autoridades estatales y municipales.

La exigencia de presuntos comuneros de Capacuaro y Tanaco, de que salga la Policía Federal de la Meseta Purépecha, confirma lo expresado por el Gobierno del Estado, en el sentido de que son los talamontes vinculados con la delincuencia organizada quienes han generado el conflicto en Cherán.

Fidel Calderón Torreblanca, secretario de Gobierno, puntualizó que los bloqueos realizados para exigir la salida de fuerzas federales demuestra una vez más que no es un conflicto entre comunidades, sino las acciones del crimen organizado las que desestabilizan la zona.

Como se recordará los habitantes del municipio de Cherán demandaron la intervención de las fuerzas federales para evitar la tala ilegal de pinos que se ha dando en ese municipio, al igual que en otras entidades de la Meseta Purépecha.

Un retén en Cherán. Foto tomada de Cambio de Michoacán.

Pero se dice que Cherán no es la única comunidad en riesgo. Publicado el 14 de mayo en el diario Provincia:

Abundio Márquez, miembro de la organización Nación Purépecha, aseveró que son al menos 70 comunidades indígenas las que atraviesan por condiciones adversas de seguridad y no 12 como declarara el secretario de Pueblos Indígenas en el estado, Alfonso Vargas Romero.

“Yo creo que le falta visión al secretario de Pueblos Indígenas, no vemos que son nada más 12 comunidades, nosotros observamos que son alrededor de 70 comunidades las que están en problemas. El secretario, como un funcionario que es, habla sin un conocimiento pleno porque incluso no ha ejercido la política indígena que debería ejercer, porque la política indígena es de allá para acá, no de aquí para allá”, condenó Abundio Márquez.

Porque no es solo Cherán, afirmó, son también las comunidades que forman parte de la Cañada de los Once Pueblos, de la región Oriente y de la región de la Costa.

Comuneros de Cherán realizan rondines para cuidar el bosque. Foto tomada del diario Provincia.

 Ya se mandaron 70 elementos del ejército para vigilar los bosques publicó la Crónica el 14 de mayo.

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