Empujando la privatización de PEMEX.

Posted on 18 mayo, 2011

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Felipe Calderón intentó una reforma petrolera en el 2008 para permitir la inversión extranjera en el sector secundario que no llegó a ningún lado.

Hoy intenta de nuevo, así lo narra La Jornada el 10 de mayo del 2011:

El presidente Felipe Calderón dijo que se debía considerar la venta de acciones de Petróleos Mexicanos como parte de un proyecto de ley que planea presentar para “modernizar” la compañía estatal de petróleo y aumentar la producción.

Calderón, en una entrevista con la televisión de Bloomberg en Nueva York, dijo que la nueva legislación que se propone presentar al Congreso -cuando éste retorne en septiembre- tratará de que Pemex tome pautas de Petróleo Brasileiro SA en Brasil o la noruega Statoil ASA.

“Mi plan es tratar de otra reforma legal con el fin de modernizar Pemex en una forma similar a lo que Petrobras hizo hace diez años”, dijo Calderón. “Va a ser difícil, pero creo que se está moviendo la percepción de la opinión pública de lo importante que es la modernización de la empresa”.

Calderón afirmó que México será capaz de revertir seis años de producción petrolera en declive. Explicó que Pemex llevará a cabo la primera ronda de contratos en agosto.

Se habla de que la privatización de PEMEX es una cortina de humo para no hablar sobre la Marcha por la Paz de Javier Sicilia. Sin embargo, lea usted la siguiente nota de la OCDE publicada en Excélsior el 18 de mayo del 2011:

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) recomendó a México a seguir cambiando su modelo de crecimiento y urgió al país a eliminar los subsidios a los energéticos; modernizar su política fiscal y combatir los monopolios.

Al presentar el Estudio Económico de México 2011, Nicola Brandt, economista senior de la OCDE para México, expuso que los subsidios están drenando recursos del presupuesto, por lo que gradualmente se tienen que abolir, mientras que tenemos que identificar otras maneras para apoyar a los pobres”, resaltó.

El organismo estimó que México gastó el equivalente a 1.5 por ciento del PIB en promedio anual en subsidios a la gasolina, gas LP, diesel y electricidad, de 2005 a 2009.

Asimismo, expuso que se debe acelerar el proceso de aumento gradual de los precios de los combustibles fósiles, es decir derivados del petróleo, como la gasolina y el diesel, para eliminar los subsidios y el impacto negativo que generan al medio ambiente.

Pier Carlo Padoan, secretario general adjunto de la OCDE, aclaró que un mecanismo más eficiente para proteger a la población pobre sería una transferencia focalizada en efectivo.

El estudio expone que la desigualdad en el país continúa siendo alta, pero afirma que los subsidios a la energía son ineficientes como mecanismo para reducir la pobreza, ya que gran parte son absorbidos por los grupos de mayores ingresos.

“El gobierno mexicano necesita hacer más para alinear los precios de la energía con sus costos”, citó el estudio.

Mientras tanto, Milenio publica también hoy la gran carga paque los subsidios a los energéticos para México:

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, afirmó que debido al encarecimiento del petróleo en el mercado internacional, el subsidio que aplica el gobierno a la gasolina rebasa los 100 mil millones de pesos.

“El subsidio a la gasolina, de acuerdo con la aprobación de la Ley de Ingresos por el Congreso en octubre de 2010, contemplaba un subsidio a la gasolina de 36 mil millones de pesos. Si siguen los precios como van, este subsidio ya rebasa los 100 mil millones de pesos”, dijo.

En conferencia de prensa conjunta con el secretario del Trabajo, Javier Lozano, donde anunciaron cifras actualizadas de generación de empleos, el funcionario destacó que es un subsidio con un enorme costo social, que impide la construcción de más carreteras, escuelas y hospitales, pues se dejan de destinar recursos a áreas prioritarias que el país necesita.

“Sin duda, que el deslizamiento en el precio de la gasolina mes a mes sea menor a lo que aumenta en otros países, ayudó a la inflación”, puntualizó.

Con lo anterior, Cordero destacó que México tiene de las gasolinas más baratas del mundo, lo cual se refleja en un aumento bajo en el índice de precios al consumidor y el aumento del poder adquisitivo de la población.

Al respecto, el titular del Trabajo, Javier Lozano, dijo que con el actual manejo en el precio de la gasolina se acabaron los denominados gasolinazos que se aplicaban en el pasado, de un día para otro y en lo oscurito, y que hacían que la población hiciera largas colas en las gasolinerías.

“Ahora se trata de algo programado, anunciado, con un subsidio. Para que el impacto en las familias y los trabajadores no sea tan fuerte si se dejara el precio de la gasolina en estándares internacionales”, dijo.

Añadió que dicha políticas tiene una altísima responsabilidad y que debido al oportunismo político se quiere hacerse ver como un manejo abusivo contra la gente, cuando lo que se busca hacer es apoyar a la población con este subsidio.

Aunque es cierto que la gasolina mexicana es la más barata del mundo, cabe destacar los siguientes puntos de Crisol Plural publicado el 3 de febrero del 2011:

l Presidente, en su discurso en Davos, señaló su posición para eliminar los subsidios a los combustibles fósiles (sobre todo petróleo) y el martes 1º, EL FINANCIERO señaló que, para la SHCP estos subsidios se habían quintuplicado el año pasado en relación a 2009, dando a entender que el incremento en el precio de las gasolinas debería seguir aumentando para reducir estos subsidios.

Estos son argumentos falaces que buscan opacar otros problemas claves relacionados con el petróleo y la reforma fiscal.

El argumento de Hacienda es simple, PEMEX al vender tiene dos opciones, o vende al mercado interno o lo hace al internacional. El precio del petróleo en el mercado internacional es más elevado y por lo tanto, es el precio de referencia o el coste de oportunidad (alternativo), al cual debe evaluar toda su producción petrolera. Así, evaluado el petróleo bruto, más los costos de refinación, más el costo de transporte, debería de dar el precio de venta de gasolina. La diferencia con el precio de venta de la gasolina nacional da el monto del subsidio.

Estos “subsidios” a la energía son falaces por las siguientes razones.

1. Los precios forman sistema. Los precios no son algo que se genera por las condiciones en las que bienes y servicios similares son producidas por una empresa o empresas. Por el contrario, ellos forman un sistema. Una empresa para producir un bien o un servicio, necesita bienes de capital y otras materias primas, los cuales a su vez, son producidos por otras empresas. Estas también requieren de capital y materias primas que a su vez las compran a otras empresas. Se trata pues, de una red de relaciones inmensa de relaciones complejas. Hay que agregar que todas las empresas requieren de trabajo. Así, el costo de producción de una empresa depende de los precios del capital,  de las materias primas, de la cantidad de trabajo que requiere y del salario que paga. Lo que pasa en una empresa depende de lo que pasa en otras empresas.

Los precios no son aislados sino que están insertos en una trama de relaciones interindustriales de las cuales dependen. Los precios forman un sistema y este sistema se establece en cada uno de los países. Por eso, traer precios de otros sistemas e insertarlos en el sistema nacional de precios, es insertar un hecho ajeno al sistema interno y por tanto, deformar el sistema de precios internos.

2. Bienes fundamentales. Denominamos mercancías fundamentales a todas aquellas mercancías que juegan un papel esencial ya sea en los procesos de producción o de consumo. Cuando una mercancía interviene como parte de todos los procesos de producción la podemos considerar fundamental. La energía y el trabajo son los productos más fundamentales puesto que ellos intervienen en todos los procesos productivos de todos los bienes y servicios. Así, el precio del petróleo es un componente clave del sistema mexicano y es por ende en el sistema mexicano, donde se debe evaluarlo. Tomar la evaluación internacional producto de otros sistemas económicos y de precios e insertarla en el sistema nacional, es enmarañar en su parte fundamental al sistema mexicano de producción y de precios. No es un subsidio, es trastocar artificialmente un sistema interno y al hacerlo, se alteran todas las condiciones de competitividad del sistema mexicano.

3. Precios en unidades salario. El sistema tiene como uno de sus componentes fundamentales al trabajo realizado y al precio pagado por la fuerza de trabajo, es decir al salario. Un aspecto fundamental es medir los bienes y servicios en unidades salario es decir, cuántos salarios se necesitan para comprar un bien o un servicio. Medido así, la gasolina mexicana no es barata sino muy cara ya que se necesitan muchas más unidades salario por litro de gasolina (en la actualidad) en relación a las unidades salario que se pagan por el mismo litro en los países ricos.

Si hiciésemos lo mismo de calcular el costo de oportunidad de los salarios y los cotizáramos a los precios de los países ricos, veríamos que es la mano de obra la que subsidia en grande al capital y al gobierno. En México la gasolina es cara y no barata.

El verdadero subsidio está en los bajísimos impuestos reales que se captan. Las grandes empresas pagan de facto, muy bajos impuestos.  Hacienda busca recursos y como no quiere hacer la reforma fiscal indispensable, busca obtenerlos por medio del precio de la gasolina.

¿Y Estados Unidos subsidia los energéticos? Hasta ahora sí, con 4,000 millones de dólares, aunque también Obama busca quitarlos.

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