Cherán y la extraordinaria vida sin policía.

Posted on 24 agosto, 2011

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A continuación un poco más sobre Cherán. Un ejemplo y una excepción en el país.

El título de nuestro post es gracias al artículo “La Comunidad como Elección de Vida: Cherán y sus Enseñanzas. Tercera Parte” de SubVersiones, Agencia Autónoma de Comunicación publicado el 23 de agosto del 2011. Este es un pequeño extracto del gran trabajo periódistico de SubVersiones. Les recomendamos ampliamente leer el artículo completo.

… Sin embargo, al sumergirse levemente en la cotidianidad, se va percibiendo que en este lugar sucede algo más que la jovialidad y las bondades de los acogedores pueblos de Michoacán. Hay algo extraordinario en el andar por sus calles, que es fácil no notar justamente porque su contraparte es la tranquilidad: en Cherán no hay policía. Contrario a lo que es común pensar, la ausencia de las patrullas municipales, policía estatal y agentes de tránsito, se ha traducido en seguridad. Por las calles “anárquicas” de Cherán se respira sosiego.

Del silencio a la autoorganización

Siendo testigos afortunados de la amplia y robusta dinámica organizativa, de la discusión comunitaria en reuniones largas y fructíferas, o simplemente caminando por el Cherán nocturno sembrado cuadra a cuadra por fogatas en las que se va definiendo jornada a jornada el destino de la comunidad; es difícil creer e imaginar el anquilosamiento, que según nos narran, se vivía en Cherán antes del 15 de abril.

Cuentan que en las vísperas del levantamiento, sus pobladores parecían haber perdido la esperanza, ­‘eran como zombies’ –se dice–, andaban con miedo y bajaban la mirada frente a los criminales. La gente de la región se preguntaba qué había pasado con “Cherán K’eri”, con el “pueblo grande”, respetado y admirado por su espíritu valiente y combativo.

“… y les decíamos, sí, sí sentíamos, pero era impotencia, y al mismo tiempo temor de enfrentarnos, no era con cualquier persona que nos íbamos a enfrentar, es con el crimen organizado y ese era el temor. Pero finalmente lo hicimos, y todos estamos aquí unidos…”

Las campanadas de la iglesia restablecen el tiempo de la autoorganización, reactivan el legado de la autodefensa, estrechamente ligado a sus usos y costumbres y a la tradición autárquica, que ha permanecido viva en esta comunidad indígena p’urhépecha. De manera ciertamente indeliberada, “espontáneamente”, a las seis de la mañana inicia el levantamiento. “Fueron las señoras –dice un compañero– “cansadas de ver que los hombres no hacíamos nada, las que empezaron”

Hasta contra los federales se ha enfrentado la comunidad de Chéran. La noticia al respecto fué publicada el 29 de julio del 2011 en el Cambio de Michoacán:

Dos agentes federales se encuentran retenidos por comuneros de esta población, luego de que dispararan sus armas y presuntamente lesionaran a dos indígenas cuando quisieron entrar al pueblo.

Estos hechos, según datos obtenidos al respecto, se registraron aproximadamente a las 19:00 horas, sin embargo, cuando la Policía Ministerial llegó para auxiliarlos, también fue interceptada por los enardecidos pobladores quienes armados con palos y piedras los despojaron de dos patrullas.

Se supo que el grupo de federales al ir circulando por la carretera Cherán-Carapan llegó hasta el kilómetro 18, exactamente donde se ubica la entrada a esta comunidad de Santa Cruz Tanaco, sin embargo, cuando quisieron entrar los pobladores se los impidieron.

Esto motivó que salieran a relucir las armas de fuego, toda vez que la situación se salió de control, y presuntamente cuando los federales dispararon al aire para evitar la confrontación, les retuvieron a dos de sus compañeros, y hasta las 22:00 horas, no sabían de su paradero.

Ante esta situación, el personal operativo dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, solicitó el apoyo de la Procuraduría General de Justicia, por lo que Policías Ministeriales se trasladaron a este lugar para prestar la ayuda.

Sin embargo, también fueron cercados por un numeroso grupo de indígenas quienes amenazaban con agredirlos con palos y piedras y los despojaron de las dos patrullas, aunque, para evitar derramamiento de sangre los ministeriales optaron por retirarse hacia Cherán.

¿Hasta dónde necesitamos llegar para defender nuestra casa, nuestra comunidad, nuestra familia? Cherán ya ha tomado una decisión.

“Sonriendo con Cherán” de Xuchitl Vázquez Pallares publicado el 17 de agosto del 2011 en el Cambio de Michoacán:

Mis orígenes están en estas tierras. No sólo nací aquí, sino que la mayoría de mis ancestros aquí nacieron. Mis raíces son profundas, mi amor aún más. Mi madre nació en Uruapan, mi abuela era purépecha de corazón. Quizás por eso cuando estoy en la Meseta me siento en casa.

Recuerdo de niña haber recorrido los entonces caminos tupidos de árboles, el clima era fresco tirando a frío. Había tantos árboles que el aire olía delicioso.

Tenía tiempo de no ir a la Meseta, no quería ver lo que sabía vería. No quería ir con las manos vacías. El corazón pudo más, y agarré el carro y me enfilé hacia allá. Quería ver a los amigos de Nurío, de Pomacuarán, de Paracho, y claro quería estar en Cherán.

Desde el inicio vi y sentí lo que ahí ocurre, el silencio habla mucho más que mil palabras. Los montes devastados, el calor intenso. Las comunidades sin vida, en las calles no se ven niños jugando, ni mujeres caminando o platicando con la vecina. Sólo algunos hombres, pocos.

En el camino me topé con una camioneta blanca con varios sicarios portando sus cuernos de chivo, algunos con pasamontañas cubriéndose el rostro. Vigilaban el crucero.

Más adelante, una camioneta de la policía estatal estaba en otro crucero, cerca muy cerca de otra camioneta blanca también llena de sicarios. Ambos se veían. Ambos simulaban no verse.

Llegamos a Cherán, y vi el retén, ¡se me había olvidado! pensé ¿y ahora qué hago? ¿Cómo voy a entrar a la comunidad y ver cómo está todo? Poco antes del retén hay un letrero que con letras grandes dice:

“Bienvenidos a la comunidad indígena de Cherán”

Otro dice:

Reglamento interno

Prohibido

1. Introducir bebidas embriagantes.

2. Portar o difundir propaganda de partidos políticos.

3. La entrada de vehículos con cristales polarizados.

4. Toda persona ajena a la comunidad, para poder ingresar debe identificarse con su credencial de elector o equivalente.

¿Cómo colaborar?

1. Dando facilidades para que revisen tu vehículo.

2. Evitando el consumo de bebidas alcohólicas con el fin de no generar problemas con el personal de guardia.

Por la seguridad de todos

“Comunidad Indígena de Cherán”

¡Qué maravilla! pensé, ojalá así cuidáramos cada quien de nuestro lugar. México sería otro si no permitiéramos tantas cosas: impunidad, drogas, divisionismo, cohecho, corrupción.

Si todos nos uniéramos como este pueblo, si todos dijéramos “ya no más”, injusticias, vejaciones, intolerancia, discriminación.

Me identifiqué. Mi sorpresa fue enorme, me conocían. Las personas de la caseta se mostraron muy amables, de inmediato me dieron paso.

Para nuestra cultura ancestral, la palabra tenía gran valor. La palabra era respetada, la palabra era para decir la verdad, para decir lo que el corazón siente, se cumplía y respetaba la palabra dada.

Gracias a la palabra, a esta pluma que al escribir se torna trinchera, no sólo entré a Cherán, sino que hablé largamente con la comisión. Compartimos la sal, la tortilla, los frijoles en una fogata. Así se les llama a los sitios que se implementaron en cada esquina de cada cuadra, donde la gente se reúne, hace guardia, cuidando de lo suyo, de lo de todos.

Una mujer sacó de su casa de adobe una gran cantidad de huevos, para complementar la comida. Pensé: Cherán tiene muchos huevos.

Sonreí, le sonreí a Cherán. Qué maravilla ver los sueños hechos realidad; ver una comunidad, retomando sus valores, defendiendo sus riquezas naturales y cultura, verles acabando con la desunión, y con todo lo que la causó.

Tarea difícil, mas no imposible

Todo es posible, cuando se pone corazón y valor. Cuando se sabe lo que se quiere, y no se pierde el camino.

Sentí junto a mí a Natalio Vázquez Pallares, mi padre, que tanto luchó y defendió los bosques de esa zona, de todo Michoacán, lo sentí cerca, lo sentí sonreír.

Ver un pueblo luchando por su dignidad, por sus bosques, por su autodeterminación, es realmente maravilloso. Es como el aire fresco que expelen los árboles.

Platicando, supimos que esta lucha fue iniciada por las mujeres del pueblo, ellas son cual la madre tierra: la vida, la unidad, el amor a la raíz, el amor al futuro.

La lucha de Cherán no es solamente por sus bosques, no es solamente contra la desunión causada por el poder, por los partidos políticos, no es solamente contra el crimen organizado, la indiferencia de las instituciones, la corrupción, la mentira, la impunidad. La lucha de Cherán es principalmente por su vida, por su dignidad.

Los anhelos de Cherán son los anhelos de todos los mexicanos, que aman esta tierra llamada México que todo nos da. Y que personas que no ven más allá de sus intereses personales, ponen a la venta del mejor postor. Sin importarles el pueblo, sin recato alguno, valiéndose de la impunidad y la corrupción que impera.

Platicando con los comuneros, hablamos de la importancia del respeto a la palabra, del respeto al otro y a uno mismo. De la importancia que tiene restablecer la voluntad y el trabajo comunal, al igual que hicieron nuestros ancestros, quienes conformaron una gran cultura, una gran nación.

Platicamos de cómo de la miseria surge la riqueza de la unión. De cómo la vida da lecciones, de cómo se va aprendiendo en el camino. De cómo el amor a lo nuestro hace surgir la estirpe, el valor, la sabiduría, la paciencia, la tenacidad, la determinación.

Vencido el miedo, surge el valor que nace de saber que se tiene la razón, que estamos en lo correcto, que aquí nadie se raja, porque somos de raíz fuerte.

Coincidimos en la importancia de hacer respetar nuestros valores, riquezas naturales y culturales, del valor de la raíz y mantenerla sana.

Platicamos de cómo los talamontes, el crimen organizado y los malos gobernantes están devastando no sólo a las comunidades indígenas, sino a Michoacán, a todo México. Hablamos de cómo inició la lucha, de cómo va y hacia dónde.

Si no nos dan seguridad, nosotros la construimos, nos dicen los comuneros con determinación.

Caminando por las calles de Cherán, vimos niños jugar, mujeres sonriendo, cocinando no sólo para los suyos sino para todos, vimos ancianos en las esquinas mirando al monte con los ojos llenos de tristeza. Vimos a muchos jóvenes con mirada de águila, mirada de nuestra estirpe.

Vimos en cada fogón un altar lleno de flores, donde antes de iniciar la guardia nocturna, todos piden al Creador, al universo, a la madre tierra su protección, por su tierra, por sus hijos, sus bosques, su agua, su vida.

El día que inició esta lucha, nacieron nuevos cheranenses. Sus nombres: Lucha, Resistencia, Barricada, Autodeterminación, Soberanía, Libertad, Unión.

El corazón tomó la palabra por asalto; cuando esto sucede la sonrisa aflora. Cherán y nosotros sonreímos.

A muchos les ha llegado las acciones y la unión que tiene la comunidad de Cherán.

Para más información ver MiCherán.com, esta es la página oficial de la comunidad.

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